miércoles, 2 de octubre de 2013

La verdadera grandeza

Texto para leer: Lucas 22: 25-29

Oración:
Padre, perdona mis pecados para que no halla estorbo al tener este devocional
Prepara mi mente y corazón para retener Tu palabra. Que Tu Santo Espíritu sea mi guía
Y que Tu palabra haga efecto en mi vida y pueda aplicarla.
Alabo Tu Santo nombre por tu gran misericordia.
Gracias por todo en Cristo Jesús...
                                -Amen

Hubo una disputa entre los discípulos cuando 2 de ellos hicieron una petición muy pretenciosa. Ellos querían que Jesús les concediera estar uno a cada lado de su trono en el cielo. Jesús les respondió diciendo que a él no le correspondía dar esos lugares. Después de esto Jesús hace mención que en este mundo los Reyes están sobre las naciones ejerciendo autoridad y ellos hacen bien  porque para esto están en esa posición. Este es el liderazgo de este mundo alguien es grande o mayor por su autoridad, por la extensión  de su dominio, imponiendo y esperando ser servido. Es considerado grande por su autoridad impuesta  SOBRE los que están bajo su gobierno. Cada orden es atada y cumplida a cabalidad.
Jesús hace una pregunta: “Quien es mayor el que se sienta a la mesa o el que sirve?”;  y su respuesta es una pregunta retórica “¿No lo es el que está sentado a la mesa?”. Él se pone como ejemplo como el que sirve. (Marcos 10:45) Jesús dice claramente que el no vino para que le sirvan sino para servir.
Es interesante ver que Él no se puso como ejemplo como Rey que gobierna naciones y también se excluyó como Señor que se sienta para ser servido.  Siendo Rey y Señor su ejemplo fue de siervo. (Marcos 10:45)
Jesús dio un ejemplo de un liderazgo diferente y mostro que su reino no era de este mundo. (Juan 18:36a). En el reino que Jesús asigno el mayor será, el más joven; el que dirige como el que sirve. El que quiera hacerse grande  será el servidor (Mateo 20:26).  El hablo que el Padre le había asignado un reino y ese mismo reino nos lo asigno a nosotros.
Si Dios nos permite servir en nuestra iglesia es importante recordar que no somos dueños, somos administradores de Dios. Él nos asignó nuestra tarea y no estamos sobre o arriba de nadie. No es imponiendo autoridad, sino sirviendo y haciéndolo para el señor. No somos grandes por la posición o liderazgo, cuando servimos a los demás debemos tener plena conciencia que es para el Señor.  Somos grandes cuando tomamos un corazón de siervos,  cuando nos disponemos para servir a los demás como para el Señor y esto es grandeza en el reino que el Padre nos asignó.

-         Oración Final:
Señor, ayúdame a tener un corazón de siervo. Ayúdame a servir a otros, como para Ti. Quiero ser humilde, quita toda arrogancia, soberbia, y todo lo que estorbe. Anhelo seguir Tu ejemplo de servicio.  En el nombre de Jesús,
Amen



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Dejanos un comentario!