Texto para leer: Lucas 22: 25-29
Oración:
Padre, perdona mis
pecados para que no halla estorbo al tener este devocional
Prepara mi mente y corazón
para retener Tu palabra. Que Tu Santo Espíritu sea mi guía
Y que Tu palabra
haga efecto en mi vida y pueda aplicarla.
Alabo Tu Santo
nombre por tu gran misericordia.
Gracias por todo en
Cristo Jesús...
-Amen
Hubo una disputa entre los discípulos cuando 2
de ellos hicieron una petición muy pretenciosa. Ellos querían que Jesús les
concediera estar uno a cada lado de su trono en el cielo. Jesús les respondió
diciendo que a él no le correspondía dar esos lugares. Después de esto Jesús
hace mención que en este mundo los Reyes están sobre las naciones
ejerciendo autoridad y ellos hacen bien porque para esto están en esa posición. Este
es el liderazgo de este mundo alguien es grande o mayor por su autoridad, por
la extensión de su dominio, imponiendo y
esperando ser servido. Es considerado grande por su autoridad impuesta SOBRE los que están bajo su gobierno.
Cada orden es atada y cumplida a cabalidad.
Jesús hace una pregunta: “Quien es mayor el que
se sienta a la mesa o el que sirve?”; y
su respuesta es una pregunta retórica “¿No lo es el que está sentado a la mesa?”. Él se pone como
ejemplo como el que sirve. (Marcos 10:45) Jesús dice claramente que el no vino
para que le sirvan sino para servir.
Es interesante ver que Él no se puso como
ejemplo como Rey que gobierna naciones y también se excluyó como Señor que se
sienta para ser servido. Siendo Rey y Señor
su ejemplo fue de siervo. (Marcos 10:45)
Jesús dio un ejemplo de un liderazgo diferente y
mostro que su reino no era de este mundo. (Juan 18:36a). En el reino que Jesús
asigno el mayor será, el más joven; el que dirige como el que sirve. El que
quiera hacerse grande será el servidor
(Mateo 20:26). El hablo que el Padre le había
asignado un reino y ese mismo reino nos lo asigno a nosotros.
Si Dios nos permite servir en nuestra iglesia es
importante recordar que no somos dueños, somos administradores de Dios. Él nos asignó
nuestra tarea y no estamos sobre o arriba de nadie. No es imponiendo
autoridad, sino sirviendo y haciéndolo para el señor. No somos grandes por la posición
o liderazgo, cuando servimos a los demás debemos tener plena conciencia que es
para el Señor. Somos grandes cuando
tomamos un corazón de siervos, cuando
nos disponemos para servir a los demás como para el Señor y esto es grandeza en
el reino que el Padre nos asignó.
-
Oración Final:
Señor,
ayúdame a tener un corazón de siervo. Ayúdame a servir a otros, como para Ti.
Quiero ser humilde, quita toda arrogancia, soberbia, y todo lo que estorbe.
Anhelo seguir Tu ejemplo de servicio. En
el nombre de Jesús,
Amen
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Dejanos un comentario!